Leire Martínez abandona La Oreja de Van Gogh tras 17 años: ¿coincide con la reaparición de Amaia Montero?
âNo me afecta que se diga que Amaia vuelve al grupo, lo que no me gusta es que se me ningunee”, afirmó la exvocalista de la banda.
Madrid (EFE).- Leire Martínez, quien sustituyera a Amaia Montero como vocalista de La Oreja de Van Gogh hace ya 17 años, abandona esta formación musical âdespués de mucho tiempo de reflexión y profundas conversacionesâ en las que no se ha conseguido âacercar diferentes maneras de vivir el grupoâ.
âDespués de 17 años maravillosos repletos de música y emociones que jamás olvidaremos, queremos anunciar que las trayectorias profesionales de Leire y La Oreja de Van Gogh seguirán caminos separadosâ, arranca el comunicado publicado este lunes en el perfil oficial de la banda en X.
Ha sido, según señala el texto, âuna decisión dura y difícilâ, con la que âtermina una etapa fascinanteâ. â(Esta etapa) Todos la llevaremos en el corazón, nos ha permitido disfrutar de la mejor profesión del mundo de una manera soñadaâ, concluye el mensaje.
¿Coincidencia con la reaparición de Amaia Montero?
La salida de Leire Martínez de La Oreja de Van Gogh se produce solo unos meses después de la inesperada y mediática reaparición de Amaia Montero en uno de los cuatro conciertos de Karol G, tras un largo período de recuperación personal.
Poco antes, una información periodística apuntaba a que esa vuelta sería junto a su exbanda, algo que Pablo Benegas, guitarrista y uno de los compositores del grupo, desmintió, lo que no impidió que el rumor creciera y quedara instalado en la conversación social.
Acerca de este tema, la propia Leire Martínez reconoció en un programa de televisión el pasado mes de septiembre que no le gustaba que se le âningunearaâ de esa manera después de tantos años y discos junto a la banda.
âNo me afecta que se diga que Amaia vuelve al grupo, lo que no me gusta es que se me ningunee; no me gusta escuchar y ver determinados comentarios. Parece que a todo el mundo se le olvida que hay una cantante en el grupoâ, protestó, antes de añadir: âMe resulta feo ver que parece que no importa nada. No me merezco eso, aunque me afecta en la medida en que yo quieroâ.
Amaia Montero se fue en 2007
Fue en noviembre de 2007 cuando, en otro comunicado, La Oreja de Van Gogh comunicó la salida voluntaria de Montero: âQueríamos contaros que hace unas semanas Amaia decidió no continuar con nosotros para comenzar su carrera en solitario. Desde que hemos sabido de esta decisión hemos sentido mucha tristezaâ.
âEs una decisión que me produce tanta ilusión como miedo. He escuchado muchas tonterías sobre la relación que tengo con los chicos de LOVG y solo puedo decir que en estos últimos años he convivido más con ellos que con nadie y que los quiero como a hermanos, y añadir que mucho de lo que soy como persona lo he aprendido con ellosâ, escribió por su parte la hasta entonces cantante y coescritora del grupo.
Convencidos de que a La Oreja de Van Gogh aún les quedaban âmuchísimas canciones por escribirâ, el grupo inició la búsqueda de una sustituta, Leire Martínez, quien solo unos meses atrás había ganado cierta fama tras participar en el concurso de talentos âFactor Xâ en Cuatro.
Incorporación de Leire Martínez en 2008
En julio de 2008 se produjo su presentación como nueva cantante y en septiembre se publicó el primer álbum con su voz, âA las cinco en el Astoriaâ, tras el que en este tiempo se han publicado otros tres álbumes de estudio más, igualando el registro de Montero: âCometas por el cieloâ (2011), âEl planeta imaginarioâ (2016) y âUn susurro en la tormentaâ (2020).
Más de 25 años después de su primer álbum, el grupo volvía a vivir actualmente un momento dulce, reivindicado por sus estribillos memorables y sus historias cotidianas por una generación que ni siquiera había nacido cuando se editó su debut.
Preguntado por EFE recientemente por los planes de La Oreja de Van Gogh, cerca de cumplirse cinco años de su último lanzamiento con temas nuevos, Pablo Benegas comentó que la banda había conseguido vivir âal margen de los ritmos de la industriaâ, pero que probablemente en 2025 tendrían un nuevo trabajo en la calle.